“EL POETA ES UN OBSERVADOR DE LO COTIDIANO”: NATI RIGONNI

Pueblo Mágico de Metepec, Estado de México, 19 de octubre de 2013. “Cuando uno piensa en la migración, se evocan sucesos que culminan en tragedia para algunos de nuestros paisanos que deciden, por necesidades económicas, moverse de donde tienen enterrado el ombligo”, dice Nati Rigonni, poeta migrante que presentó su selección inédita de poemas titulada Tierra de paso.

En el bar 2 de abril, sitio idóneo para la poesía por su historia en Metepec, la poeta contó al público de Quimera 2013 las ocasiones en que, por distintas razones, ha migrado de un lugar a otro.

Es oriunda de Orizaba, donde se han establecido diversas culturas por cortos periodos; también vivió en Guanajuato, donde pasó las mañanas estudiando en la Facultad de Letras, y las tardes, tras la barra de algún bar emborrachando gente. Actualmente reside en Querétaro, de donde vino para visitar por vez primera Metepec, así que no podía irse sin que le fuera provista una garañona.

Y con un ¡salud!, dio inicio el recital. Los poemas inéditos conforman la búsqueda de sus propias raíces, por ende, hablan sobre temas migratorios, pero no sólo de la migración de personas, sino de animales y de la vegetación. “El poeta es un observador de lo cotidiano”, dijo, señalando la analogía entre migraciones como la de las mariposas monarca, “que vienen al sur”, y la de los mexicanos, “que siempre buscan el norte”.

Su formación como escritora ha sido posible gracias a la lectura, no sólo de literatura, sino de la sociedad, de la gente y del idioma que hablan los cuerpos de la gente, que en ocasiones comunican más allá de las palabras. A propósito, dijo sentirse triste y decepcionada de que, como seres humanos, no sepamos leer a la Tierra, no sepamos cuidarla.

Finalmente, dijo que para ella fue especial participar en esta edición de Quimera, pues “el festival está migrando” a otros pueblos.

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